ANTONIO ARMAS SE CONVIRTIÓ EN JONRONERO CON EL NÚMERO 11



Alexander Mendoza

 

Foto: Alexander Mendoza

El slugger pasó los primeros años de su brillante carrera en las Grandes Ligas con el número que inmortalizó Luis Aparicio

Valencia.- Antonio Armas se estableció como uno de los peloteros de mayor poder de su generación, entre los años 70 y 80, y durante mucho tiempo fue el venezolano con más cuadrangulares en las Grandes Ligas, hasta que Andrés Galarraga superó los 251 jonrones que salieron de su bate, casi una década después de su retiro.

En 1980, el slugger de Puerto Píritu consiguió la primera de sus tres campañas con 30 o más cuadrangulares en su carrera 14 años en las Mayores. Durante esa temporada largó 35 batazos de vuelta completa y remolcó 109 carreras. También estableció marcas personales en promedio (.279), porcentaje de embasado (.310), slugging (.500) y OPS (.810).

Esa sobresaliente actuación la consiguió usando el 11 en la espalda, el número que le asignaron los Atléticos de Oakland en 1977, después que llegó a la organización en un cambio con los Piratas de Pittsburgh, que involucró a varios peloteros cuando.

“Cuando llegué (a los entrenamientos de primavera) me tenían el 11, no sé si fue por Luis Aparicio (único venezolano en el Salón de la Fama de MLB) o porque era venezolano”, recordó Armas, que recientemente visitó el Museo de Beisbol para donar tres jerseys que usó con Pittsburgh, Oakland y los Medias Rojas de Boston.

“Vine a traer estas prendas a mi locker, que lo tenía un poco descuidado, pero tienen las cosas tan bien cuidadas y bonitas, que vale la pena que esos objetos estén aquí”.

Hasta 1979, Armas era visto como un pelotero a medio tiempo, que compartía su posición en el jardín derecho, de acuerdo con la mano del lanzador de turno, propenso a prolongados slumps. Algo que cambió cuando Billy Martin se encargó de dirigir a los Atléticos en 1980 y colocó al recio bateador derecho a diario en la alineación, tras sugerirle recortar el swing cuando se encontrara en cuanta de dos strikes.

Eso no solo lo ayudó a aprovechar su enorme fuerza, sino a elevar sus promedios con el madero.

Esa misma temporada, recibiría otro consejo, esta vez de Reggie Jackson futuro miembro del Salón de la Fama. “Olvídate de eso”, le diría el mítico toletero zurdo. “Tírale duro a la pelota, que si tu das 35 jonrones, nadie recordará que te ponchaste 130 en una temporada”, agregó el outfielder, de acuerdo con el periodista Rubén Mijares.

Esa conversación pareció surtir el efecto que esperaba la estrella de los Yanquis de Nueva York en el criollo. Entre 1980 y 1985, Armas lideró la Liga Americana con 187 vuelacercas, seguido por Eddie Murray (179), Jackson (161), Jim Rice (159), Dwight Evans (155), Lance Parrish (154) y Gorman Thomas (153). En ese lapso de tiempo, Armas también se ponchó en 748 oportunidades, solo superado por Jackson (779). Ninguno de los dos es recordado por sus abanicados.

Para ese momento Armas, ya lucía el número 20, que en realidad había llevado el intrascendente outfielder Larry Murray, entre 1977 y 1980 con los Atléticos, mientras Armas usó el 11.

“El mejor recuerdo de esa época es del año 84, cuando lideré la Americana en jonrones (43) y empujadas (123)”, destacó Armas. “Son cosas inolvidables para un pelotero, sobre todo para un latino, que estaba compitiendo con muchas súper estrellas como Reggie Jackson, Dave Kingman, Lance Parrish, Jim Rice, Dwight Evans. Superé a todos. Fue algo grande”.

Esa zafra, Armas, Rice y Evans, compañeros de equipo, empujaron 100 o más carreras cada uno.

“Los tres outfielders de los Medias Rojas. Uno de los mejores años en el beisbol”, apuntó la figura de los Leones del Caracas y miembro del Salón de la Fama de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional.

Antes del lucir el 11, el patrullero también llevó el 56, en apenas cuatro partidos al final de la zafra de 1976, cuando debutó en las Mayores con Pittsburgh.

“Traje esas camisas que usé en el juego y la de los Medias Rojas es justo la de 1984. Espero que los aficionados las disfruten en el Museo del Beisbol y me gustaría invitar a todos los peloteros, que tienen su locker aquí, a que traigan objetos personales. Aquí se ven más bonitos y estarán preservados, para que los jóvenes los vean”. 





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